Es imposible describir lo que pasa cuando se prenden las luces del escenario. Todo el esfuerzo y la lucha por llegar adonde estás ahora encuentra razón. Comienza a brotar la adrenalina. Él saluda y empieza los primeros acordes de su guitarra. Ya nada te podrá detener. Tocas el cielo con las manos. Ves a dios con tus ojos. Cantas esa canción, que sale del fondo de tu alma. Sólo tú lo sabes. Ése es tu momento. Único. Indescriptible.
Sólo un momento de lucidez permitió que coincidentemente Hugo y yo quisieramos regalarnos las entradas para este concierto en navidad. Dado que las entradas se agotaron demasiado pronto luego del comienzo de la venta, puedo decir que fuimos unos de los pocos afortunados que cupieron en la Pista Atlética del Estadio Nacional. Hubo muchas personas que se quedaron fuera de esta fiesta del metal, y por eso lo lamentamos.
Ahora, a lo nuestro. Llegamos al estadio como a las 6 de la tarde. El concierto comenzaba a las 19 horas. Comenzamos a avanzar entre la multitud hasta a llegar a 3 metros de la reja, y ahí nos quedamos. Considerando que yo soy mujer y que los asistentes a este concierto eran un poco más rudos que a los anteriores, nos fue imposible avanzar más. Y comenzó lo inevitable: la sed y el calor. En un momento mágico uno de los señores de amarillo se compadeció y comenzó a tirar agua con mangueras. Eso fue mágico.
Los Teloneros de Iron Maiden en Chile: Lauren Harris
Un poco más tarde empezaron a aparecer rostros desconocidos en el escenario... Un tipo delgado, muy rubio, con una guitarra poderosa... Otro con una cabellera estilo skid row, pero negra... y una mujer joven,vocalista de una banda que claramente lideraba,que volvió locos a los asistentes, que coreaban graciosamente sus canciones. Con una banda energética y música sencilla logró entusiasmar medianamente a los metaleros deseperados por el calor que había. En realidad lo más motivante era su físico. Todos coreaban "Rica, rica, rica!!" o "la polera, la polera" a la tipa, que según Hugo, sí estaba bastante rica... Al parecer nadie sabía que la "mijita rica" era nada más y nada menos que la célebre Lauren Harris ¿...? Sí, la hija de nuestro héroe Steve Harris, que lidera una banda homónima con quienes ha recorrido el el mundo en el avión de Bruce teloneando a Iron Maiden. Su concierto fue bueno, entretenido, pero con un estilo musical que ella misma define como Rock/Powerpop/Metal, no fue tan apasionante como para volverse locos. Sin embargo, fue un buen show, rápido, preciso, limpio, y bien ejecutado. Tocó temas como "let us be", "steal your fire", "natural thing", que para nosotros eran desconocidos, pero a pesar de eso, el público se portó impecable.